13. ago., 2017

LAS CALLES

Las calles siempre vuelven,

con su desamparo y ese deje nostálgico en su voz.

Vuelven porque no han encontrado el elixir de la felicidad,

porque el frío las ha vaciado de corazones

que ahora se esconden bajo los soportales,

porque las canciones ya no se sientan en las puertas de las casas,

porque el viento les lanzó una maldición

y se quedaron con las manos vacías.

Las calles siempre vuelven,

cansadas y arrugadas, pero vuelven.

Vuelven la calle Vieja, la calle de los Herreros,

la calle del Pozo y la calle sin fin.

Esa que todos tendremos que cruzar algún día.