31. jul., 2017

EL SILENCIO

El silencio hoy ha madrugado más que nunca.

Se ha vestido con los últimos vestigios

de ese recuerdo manso y triste,

y ha urgado en todos los rincones,

hasta lo más oscuro y recóndito.

 

El silencio es un bosque de penas y presagios,

un lugar donde los duendes no tienen corazón.

Es largo y extenso como un valle solitario.

 

El silencio es de los pobres,

de los que lloran en el acantilado,

de los que viven en la bruma,

de los desalentados,

también de los que cruzan el mar tempestuoso.

 

Me ciega este silencio.

Me ata las manos.

Me golpea con saña en lo más hondo.

No oigo más que sus latidos en la noche.

 

El silencio hoy ha madrugado más que nunca,

y yo me quedo muda y absorta,

buscando entre las sombras

al Dios de los ejércitos.