14. may., 2017

LA CÁRCEL DE POLVO

Llegaron a la cumbre del huracán del norte,

A todos los palacios que cantan por las noches.

Se vistieron con la espuma de las olas recientes,

Bordaron las estrellas que pueblan los ponientes.

 

En su camino dieron de beber a náufragos y proscritos,

Pintaron ballenas con el azul de su sangre,

Alejaron serpientes, murciélagos, caimanes,

Y rescataron a un hombre de lo más hondo del pozo.

 

Relataron historias que nadie se creía,

Como que el frío corría desnudo por las calles,

Con las manos y los pies atados a una jaula.

 

Triunfaron en los grandes teatros parisienses

Antes de que la lluvia y el cólera los hicieran presos

En una cárcel de polvo sin memoria y sin fin.