5. mar., 2017

DE LA MÚSICA Y EL OLVIDO

Suena una música de viento y de horizontes,

Una música que abate el miedo y la desidia,

Que estalla entre eclipses y deseos,

Que rompe cuerpos aferrados a la noche.

Una música desgranando pétalos,

Llevando en su alma la antorcha de la vida,

Gimiendo en el éxtasis y en el tormento,

Mezclando lluvias y presagios.

Una música que llega de lo lejos,

Que habita en el silencio y en la forma,

Que finge ser mar, pero es olvido.

Una música que deja su legado

Al pobre, al hambriento, al oprimido,

Para que todos los sueños se levanten

Y se conviertan en blancos senderos

Por donde cruzan bandoleros y guerreros.

Será una música de hojas y de niños

Que juegan en la plaza,

Que viven sin rencores.

Será una música remota, pero cierta,

Que habla del amor y de la muerte,

De la belleza escondida en el misterio,

De las palabras sin precio e inexpugnables.

Será una música que recorre los largos pasillos de la torre

Y vuelve del exilio con la voz vieja del eco,

Dejando su huella en la memoria.