21. ene., 2017

EL ENGAÑO

Recuerdo la tarde aquella.

El sol reverberante entre las olas de un mar bravío y turbio.

El cielo pulsando lo infinito.

Los pájaros con su canto estremecido.

El horizonte creando nuevos paraísos.

El viento susurrando melodías.

 

Hoy el viento sacude las ramas de los árboles,

La luz se ha entumecido,

Las nubes vigilan a lo lejos,

Y los pájaros se mueren en silencio.

 

En esta estancia vacía y solitaria,

Donde crepitan los últimos besos

Y las paredes se cubren de nostalgia,

Galopan los recuerdos vestidos de muchachas,

De jardines que duermen en el regazo de un niño,

De noches estrelladas que hablan a los pobres.

 

Un denso silencio me rodea,

Como un sueño extraño, un corazón fingido,

Un volver hacia el pasado sin remedio y sin pausa,

Mientras reposa en el fondo del alma la pregunta:

¿Fui feliz aquella tarde

O solo es el recuerdo que me engaña?