6. dic., 2016

JARDÍN EN SUEÑOS

Sigo tus pasos, dondequiera que estés:

En un jardín en sueños,

En el páramo desierto,

En el hueco de una escalera,

En las calles de una ciudad en ruinas.

Y, sobre todo, en las sombras pasajeras.

 

Oigo tu voz, dondequiera que estés:

En el canto de un pájaro salvaje,

En las campanas que duermen en el alma,

En el bramido del mar que ya no vuelve,

En el silbido del tren destartalado y vacío,

En la brisa que susurra tu nombre,

Y, sobre todo, en el silencio.

 

Busco tu rostro, dondequiera que estés,

Con el ansia del agua que brota de la roca,

Con la zozobra del náufrago por alcanzar la orilla,

Con el temor de la luz que muere en el horizonte.

 

A pesar de esta niebla espesa y rotunda,

Sé que tu ausencia es mi recuerdo y tu olvido mi esperanza.