25. ago., 2016

LOS PÁJAROS NOCTURNOS

El temor a lo desconocido.

La humedad en el alma.

El corazón que requiere de promesas.

El vacío de una noche de verano.

Todo se quiebra en la lejanía,

Como unas campanas que brotan, y no cesa

La lluvia de llamar a mi puerta,

De perseguirme por este cielo helado,

Que se rompe fatalmente entre las rocas.

El destino es cruel, eso dicen.

Nada sabe de lunas ni de jardines.

El hombre que ha llegado

Ha escrito no sé qué en la pared,

Tan húmeda como mi alma,

Y los lobos han aullado más fuerte que nunca,

Porque han entendido el oráculo del hombre.

Han salido a la calle, más opaca que de costumbre,

Y han secuestrado a todos los vagabundos y hechiceros.

Dicen que el amor es inútil, efímero,

Y también absurdo,

Aunque es lo cotidiano,

Y la sombra que ahuyenta los pájaros nocturnos.