25. jun., 2016

Como el viejo poeta

Como el viejo poeta,

He procurado coger las rosas del huerto de Ronsard.

He andado despacio,

Entre gente extraña por calles que no sueñan.

Me he bañado en el río,

Cuyas aguas, dice Heráclito, no han de volver jamás.

He merodeado las selvas de augurios y presagios.

He sentido el viento robarme las entrañas,

Para vendérselas al rey de un país en ruinas.

He pisado tantos y tantos tántalos,

Que el mar me preguntó cuál era mi bandera.

He hablado, con los viejos, de inútiles proyectos,

Y he probado el elixir de la inmortalidad.

Ahora miro mis manos cansadas y arrugadas,

Sin norte, sin refugio al que acudir de noche.

Y pienso en esos astros que nunca alcanzaré.