22. may., 2016

¿Quién recordará la muerte cuando las rosas sean libres?

Vuelan caballos en el cielo lejano.

Ese cielo que ignora la crueldad,

Y permanece en el desamparo incierto.

¿Cuándo vendrá la lluvia a visitarme,

Con sus manos de seda y sus labios azules?

Las nubes atormentadas rasgan la noche.

(No viven los hombres para las estrellas.

Mirán en lo más oculto de su armario

Por si encuentran algún poema de amor).

¿Cuándo regresarán los olvidados sueños de la infancia?

No hay ángeles en los senderos,

Y mi casa sigue estando sucia y destartalada.

El viento cuenta las horas que le quedan para arrasar la ciudad,

Pero los hombres siguen tumbados en la arena.

Hay voces que se confunden con el clamor de las olas.

(Alguien ha dicho algo insólito,

Que cabalga a lo largo de los siglos).

¿Dónde se esconderá la miseria?

Andará por calles efímeras,

Y el polvo maloliente la cubrirá con su sombra.

Andará descalza y sin nombre por rutas robadas al destino,

Y abordará al hombre sentado a la orilla del mar.

¿Quién recordará la muerte cuando las rosas sean libres?