14. may., 2016

El espacio eterno

Consigues hacer del instante un espacio eterno,

Algo que no se toca con las manos,

Algo que se enciende cuando brota la luz de tu mirada.

Son un tiempo infinito, esos minutos,

Cuando me tiendes la mano y yo te escucho.

Vivimos, simplemente, en el quicio de las horas,

Preguntándonos cosas fútiles y banales,

Pero nos embarga esa sensación,

Que envuelve al amor en sus destellos,

Y vence al tedio y a la niebla.

Consigues crear un paraíso,

Donde las rosas nacen en silencio.

Es el amor que llega y nos sorprende

En un mar de serena certidumbre.