12. mar., 2016

La alegría

La alegría es esa certidumbre que otorgan las gaviotas,

En las tardes azules y sin dueño.

Es la llama que crepita, solitaria,

Como una ilusión, un dolor, una esperanza.

 

La alegría es la palabra que ahuyenta las nubes,

Es el deseo que brota entre espinas y zarzales,

Permanece inquebrantable a los designios del tiempo.

Se alza, enhiesta y firme, como la roca en el sueño.

 

La alegría se turba cuando un niño la mira,

Reparte su tesoro entre pobres y esclavos,

Siempre busca a la luna en el fondo del espejo.

 

La alegría es eterna en su música y sus pasos.

Espera al perezoso, al rebelde, al exhausto,

Y a todos les señala el camino en la noche.