12. ago., 2015

El mar adverso

Más allá del dolor y de la duda,

Entre el silencio turbio y la mañana,

Crece la sombra y la pasión humana,

Que se clava como una espina aguda.

 

Se impone el destino, la verdad cruda,

Duro es el sendero, la vida extraña

Clama el corazón, vuela la campana,

El sueño es terco y nunca se desnuda.

 

El mágico temblor, que ahora me atañe,

Busca un rincón donde pasar la noche,

De este eterno rodar del universo.

 

Aunque el desierto y las grietas me acompañen,

Aunque el frío me ronde y me reproche,

Dejaré para siempre el mar adverso.