8. ago., 2015

Soneto. En esta tarde tibia de esperanzas

En esta tarde tibia de esperanzas,

Que llegan de lo lejos, de un paisaje

Abrupto, de un inmenso oleaje,

Como un alma sin sombra y sin templanza.

 

Pasos inciertos, en la confianza

De saber que el miedo es aquel salvaje,

Al que nunca hay que rendir homenaje,

Inhóspito y cruel, pero sin lanza.

 

En este tiempo desalmado y frío,

En el que lucho por aquellos besos,

Sin trampa, sin dolor y sin vacío,

 

Vuelvo a sentir la humedad en mis huesos,

Las arrugas, la soledad del río,

La amarga verdad  y el temblor del preso.