7. ago., 2015

Soneto de la espada entre los besos

Crecen árboles sin fin tras tus párpados.

Ojos que arden en la oscuridad.

Llamo al viento escondido tras los álamos.

Todo es fértil, hasta la dura verdad.

 

Nacen versos en los bordes de los cántaros.

En el desierto de la soledad,

Presiento tu rostro como un océano,

Que vibra desde la eternidad.

 

He encontrado una espada entre tus besos

Que se clava sin cesar en mi frente,

Altiva y generosa como el águila,

 

Que vuela por un cielo alto y sin sueños

Por fin, entro en tu sombra resistente,

Silenciosa, sutil, serena y pálida