29. jul., 2015

Huele a polvo y a herrumbre el horizonte

Llueve en tus ojos,

El frío es más lento,

Y de madrugada se oyen los coches a lo lejos.

Es ancha tu mirada,

Ancha como el muro que la rodea.

Asaltar tu mirada,

Como se asaltan torres en la noche,

Como se asaltan almas,

O se urden complots sin esperanza.

Llueve en tus ojos,

La humedad en mi espalda es silenciosa,

Pero se oyen sus latidos en la sombra.

Es frágil tu mirada,

Frágil como el sueño que la aborda.

Recordar tu mirada,

Como se recuerdan los paisajes y los antros,

Como se olvidan los nombres,

O se pasea inútilmente por las calles.

Llueve en tus ojos,

Oscuros e insondables.

Tal vez sea un engaño,

Una trampa, un imposible.

Algo que nunca fue, pero no ha muerto.

Llueve en tus ojos,

De forma rotunda e imparable.

Se abren las heridas.

Huele a polvo y a herrumbre el horizonte.