17. jul., 2015

De esta ciudad a aquella

De esta ciudad a aquella van muchos muertos,

Muchas calles olvidadas,

Muchas casas derruidas,

Muchas tiendas desaparecidas,

Pero, sobre todo, va tu ausencia

Que camina, solitaria e indolente,

Por entre escombros y recuerdos.

Aunque las campanas de la Catedral

Suenan otra vez,

El vacío que me impone el paso de los años

Hace que el polvo, impregnado de nostalgia,

Levante torres y murallas,

Aquellas que mirábamos con otros ojos,

Que tampoco son los mismos.

Aquellas muchachas, inaccesibles al viento,

Se fueron lejos, junto al mar,

Y ya no son más que fantasmas,

Que evoca la memoria

En lo más pálido y triste.

Una ráfaga de soledad

Me ciega y me detengo a contemplarte,

Más cierta y nítida ahora

Que la ciudad ha muerto para mí.

Murió contigo.