13. jul., 2015

Qué blanco es el amor cuando regresa

Son pocos los minutos que me separan de ti,

Y sin embargo, las gaviotas vuelan bajo

Sobre un mar sin horizonte.

Son pocos los minutos que me separan de ti,

Y sin embargo la soledad es eterna.

Los ríos siguen su curso interminable,

Los hombres en sus afanes,

Los peligrosos anocheceres.

Son pocos los minutos que me separan de ti,

Pero que larga es la vida en tu ausencia.

Se oyen voces como sables,

La niebla es más rotunda que en los sueños,

No hay un lugar para la esperanza.

Son pocos los minutos que me separan de ti,

Y sin embargo, qué lejos está la mañana cuando te espero.

La luna no baila ya con extranjeros,

Se vuelven amarillas las penas,

Alguien quiere llamar a mi puerta,

Pero es tarde y ya no lloverá.

Son pocos los minutos que me separan de ti,

Y sin embargo, qué extraño y turbio es el paisaje,

Qué lento el camino,

Qué frías las sombras,

Qué silencio tan opaco,

Qué intenso el olvido.

Y sin embargo, todo me empuja hacia ti,

Como un rayo, como un océano, como un grito,

Qué inciertos los minutos que me separan de ti,

Y sin embargo, qué blanco es el amor cuando regresa.