27. jun., 2015

La danza de las horas

Cualquier día pasará algo.

No sé. Me dirás te quiero

Y las rosas se fundirán en un abrazo.

Tal vez, esa alegría que me regalas,

Aunque esté en la sombra,

Y me queje todo el día

Del polvo y de la arena.

Me llegarán ponientes y caricias,

Que los envolveré en seda,

Para no perderlos.

Ese día, tan alto como un roble,

Estaré impaciente y expectante,

Esperando que suceda alguna cosa:

Que la noche se abrigue con un jardín exhausto,

Que las sombras repartan amapolas,

Que el río suene en un corazón lejano.

No sé. Pasarán cosas tal vez absurdas,

Como un misterio o un relámpago.

O una torre que bailará la Danza de las Horas,

Que el tiempo y el destino acogerán al monstruo,

Que alguien susurrará te quiero

Y yo me daré por aludida.