24. jun., 2015

El amor

El amor es como la niebla,

Cruel e inevitable.

De lejos, parece el mar en calma

De cerca, es una tormenta imparable

Que hiere y ciega al azar.

Es fiero y traidor.

No conoce la piedad ni pide perdón cuando tropieza

Con la luna o las estrellas,

O con aquellos lamentos que se esconden

Tras un silencio, una mirada, un reproche.

El amor se disfraza

Para engañar a los pobres, a los incautos, a los poetas.

También a los que lloran su ausencia.

Aparece en una esquina

O en un bar de los de antes,

Donde todavía duermen las rosas

Y el agua no se ha estancado.

Recorre, impune, tantos corazones

Como violetas hay en la noche.

Nadie se libra de él,

Aunque viva arrinconado,

Aunque rompa su retrato,

Aunque vele para no encontrar su rastro.

Siempre será el amor un náufrago

En unos labios que nacen de la tierra.