31. may., 2015

Después de tu voz

Después de tu voz, vino la calma y el sosiego.

Las flores se vistieron de largo,

El mar se quedó lejos,

El tiempo se detuvo en la hoja de un árbol,

La luz volvió de su destierro,

Las palabras acogieron al mendigo.

Después de tu voz

Ya no se oye rugir al viento,

Son más las mañanas que las noches,

Hace frío y no se siente miedo,

Son auténticas las perlas y la lluvia,

No hay hambre en el mundo, no hay hambre,

Ni fuerza poderosa ni despedida ingrata.

Después de tu voz,

No habrá dudas ni sombras,

Ni pesadumbre ni intrincados laberintos,

Todo será sencillo,

Hondo y abierto como el río,

Sin piedras, sin ambages,

Sin ruido, sin penumbra.

El paisaje encontrará el amor en el desierto,

Nada será más bello que la luna

Nada más importante que un beso.

Después de tu voz,

Se quedarán quietas las espinas

Como antes, como entonces, como siempre.