16. may., 2015

La niebla

Hoy la niebla es más rotunda.

Crujen las sombras.

Todo se vuelve herrumbre:

En lo profundo yace el delirio,

En la cumbre, la pesadilla,

En el dolor, la verdad,

En la magia, el misterio,

En el miedo, la esperanza.

La memoria traiciona al héroe

El héroe a los guerreros,

Los guerreros a la noche.

La noche se ensoberbece

Y busca la perfección, la voz, lo prístino,

El instante en el que ya nada es como antes.

Así son los días: de niebla y de rutina,

De sueños insondables,

De pájaros helados,

De bruscas formas que se rompen en el horizonte,

De un vacío que llega hasta el mar

Y no se esconde.

Es un eco que bien pudiera ser melodía

Pero no, es un reloj despiadado,

Una verdad cruel, un estigma más de este universo

Viejo y errante por detrás de un tiempo que es eterno.