13. abr., 2015

El rumor

Oigo el rumor de las olas,

Un rumor como el de los recuerdos,

Un rumor sordo y profundo,

Que habita con la pena y el crepúsculo.

Un rumor que se agita en el silencio

Como las hojas en otoño o en el cementerio.

Un rumor que duele y ruge y abre cicatrices

Cicatrices confusas, violentas,

Crueles hasta la muerte.

Pero son las cicatrices de ese rumor

que hoy sabe más que nadie de mi vida,

De esas rosas que llovían inesperadamente,

De unos árboles con sus ramas afiladas como el tiempo,

De una humedad que era vieja y solitaria.

Ese rumor que hoy me traen las olas

Esculpe un amor que ya no existe,

Roba las caricias,

Quema las entrañas,

Vuela por la memoria y el absurdo,

Es el eco de las sombras.

Oigo el rumor de las olas,

(Hoy que el mar ya no es más que el sueño de algunas rocas)

Que muerde como un áspid

Y deja el sabor del desamparo y del veneno.