11. abr., 2015

El desierto y el miedo

Otra vez la noche

Con sus angustias,

Lentas como espinas.

Con sus heridas

Arañando el silencio.

Con su frialdad,

Densa como una nube.

Me ahoga en su pesadumbre,

Se agazapa entre los pensamientos,

Mira a los árboles con displicencia.

Anida con la astucia

La soledad la teme,

El silencio la rechaza.

Huyen de ella

Los latidos y el aire que respiro,

La nítida certidumbre,

Aquel paisaje recordado,

El amor y la tersura.

También la luna la abandona,

Y se vuelven reales el desierto y el miedo