2. abr., 2015

Mañana será otro día

Mañana será otro día.

Los coches no desafiarán a los dioses,

Los porqués permanecerán incólumes en los sueños,

Las preguntas no se formularán en despachos nauseabundos.

Otros ojos mirarán por la ventana

De aquella casa antigua y destartalada.

Otros besos buscarán la madrugada

Como el tiempo busca lo inefable.

No estará esperando la tristeza

En los trenes ni en los árboles.

El hambre, el frío y el miedo

Se esconderán en los bosques,

Porque todo será pálpito y estrella.

Todo, el norte y el sur,

Los bandidos en sus cuevas,

Los pobres y los proscritos,

Los prófugos y las ballenas,

Lo tangible y lo intangible,

La mordedura y aquello que hemos perdido:

Los suspiros y la almendra.

Mañana será otro día

Y los hombres serán hombres.