11. mar., 2015

Ahora que está todo tranquilo

Ahora que está todo tranquilo

Y el insomnio opta por quedarse,

Te diré lo que nunca te digo

Por pereza, por olvido, por indiferencia tal vez.

Pero el sueño, que es más traidor que la muerte,

Despierta a los duendes y a las fieras que todos llevamos dentro

Y te dice lo que nunca despierta soñaría decirte:

Que los álamos son altos

Y la búsqueda siempre incierta,

Que no huyas de mis sombras,

Que no te burles de mi miedo,

Que no abandones tu puesto de vigía en la torre.

Ahora que el mar está en su sitio

Y la noche se digna a visitarme

Te diré lo que nunca te digo:

Que te espero sentada en aquel banco,

Con el insomnio como único testigo.