29. ene., 2015

Tenía mi silencio

Tenía mi silencio,

Mi oscuridad,

Mi sendero esperándome al amanecer.

Todo empezaba y acababa en los sueños.

Todo el tiempo era mío.

Mi recinto sagrado, inexpugnable.

No había nubes, ni tormentas, ni ruido estrepitoso.

Todo era soledad y armonía,

Los pájaros, el bosque, la nitidez del cielo.

La luz inquietante.

También las páginas surcaban el espacio.

Una melodía se oía, siempre, a lo lejos.

Pero vino el viento y arrasó con todo.