23. ene., 2015

El horizonte

Se estremece el viento,

Sueñan los almendros,

Al tiempo le suceden la ternura, los nombres de las flores, el amor sin nostalgia.

Se asombran los pájaros, 

Hay un latido galopante en la atmósfera

Que despierta al mundo y a los lirios.

Desembocan los ríos a lo lejos,

Los besos crecen a la sombra de los árboles.

Todo vibra, vuela, estalla,

Es un clamor, un vasto océano.

Luces vertiginosas en los acantilados.

Y, de repente, aparece el horizonte.