20. ene., 2015

No espero ya nada de tu rostro

No espero ya nada de tu rostro.

Son tantas las veces que me lo has ocultado

Que el río ha decidido no reflejarlo en sus aguas.

Solo el frío y la lluvia aparecen en tus ojos.

Tu frente se resiste ante la belleza ignota.

Tus besos se han borrado de los grandes ventanales.

Tu sonrisa ya nada tiene que ver con la luz de las estrellas.

Tus arrugas atraen la dureza de las piedras.

Toda la sangre se agolpa en tu mirada.

Nada en tu rostro recuerda a la flor dormida.

Nada ya es tiempo, ni paz, ni corazones latiendo.

Todo en tu rostro, todo, es ausencia y lejanía.