11. ene., 2015

Entraste como un vendaval

Entraste como un vendaval,

Sin hacer ruido,

Como si de un Nocturno de Chopín se tratara.

Te convertiste en un héroe sin espada,

En un halcón solitario,

En un clamor de rosas,

Y llenaste el mundo de corazones, 

de calles que no se mueren, 

de vagabundos sin normas y sin carteles.

Entraste después de siglos de nocturnidad y alevosía

Tras haberle pedido a la luna

Que lloviera sobre la reseca tierra.