6. ene., 2015

Tú me recriminaa el oasis azul

Tú me recriminas el oasis azul que corre por mis venas

Y que navegue todo el tiempo entre nombres, fechas que murmuran a lo lejos y esos ojos antiguos que habitan en los retratos.

Tú que no sabes más que un poco del azar de las estrellas

Me preguntas por qué la lluvia en otoño es tan tierna

Y la almendra tan espesa.

Tú me reprochas el alquitrán de los coches, mi ausencia los días de fiesta, las intempestivas flores que brotan en las carreteras, la versatilidad de mis palabras y que no celebre las noches de luna llena.

Tú me reprochas y me aturdes con tus discursos al viento

Porque no alcanzo la medida que me imponen los dicterios de los poderosos,

Porque me rebelo contra la solidez de las estatuas y las negativas del miedo a librarme del cautiverio que me tiene impuesto.

Porque no acepto los desafíos hirientes que me lanzan los dioses minúsculos y busco en los cauces del amor un refugio para mi alma.

Por eso tú me recriminas 

Y yo te aseguro que esta noche

Habrá pan para el hambriento

Y certidumbre en el cielo.