27. dic., 2014

He recordado el olor de los almendros

He recordado el olor de los almendros

Cuando cruzaba el puente del olvido,

Allá donde se aleja la esperanza

Y las lágrimas de los viejos se llenan de herrumbre,

Como mi alma perdida hoy en tu horizonte

Infinito, lleno de adagios y penumbras,

De doloridos atardeceres y antiguas podredumbres.

He pasado por el puente del olvido y de la muerte

Sin mirar el rostro de las tristes acacias

Que me acunaban en mis noches de luna y terciopelo.

He perdido en el puente del olvido

La piedra milagrosa que me descubrió

El enigma de la vida y de tu rostro.

Y entonces, oh prodigio!

Ha brotado sangre de las piedras del río,

Se han llenado de arena los cristales y las cuevas

Y los besos han jurado vivir permanentemente

En el fondo insondable del océano.

Mientras, el mundo, redondo e insaciable,

Renace de sus heridas y sus sombras.

 

 

 

 

Se ha llenad