27. dic., 2014

Necesito el aire puro, el agua en calma

Necesito el aire puro, el agua en calma,

Las gaviotas volando en el desierto.

Necesito desprenderme de tanta costra húmeda,

De tanta herrumbre en mi alma.

Necesito los valles amplios, 

El candor de los primeros albores, las nubes a lo lejos,

La espesura del bosque,

Los álamos dorados

Y la llave vieja que abre la puerta a la luz.

Necesito alejarme de la noche que me corta el aliento,

Del miedo que acompasa mis pensamientos,

De esa música disonante,

De la estridencia de algunos pasos en la calle.

Necesito olvidarme de aquel sueño,

De los espías de la noche,

Del hedor de los muertos,

Del rostro cansado de aquel viejo.

Necesito rescatar de la memoria

Algun recuerdo deteriorado por el tiempo.

Alguna partitura silenciosa

Necesito tus ojos, tu misterio, tus manos abriéndose a las olas.

El hálito de tu perfume en mis ajadas alfombras.

Necesito saber que no mueres en las quimeras

Que tu nombre es claro y que hablas con las estrellas.