26. dic., 2014

Brillas como una estrella audaz

Brillas en la noche como una estrella audaz.

Pero yo te ignoro, a veces cruelmente,

Y tú insistes con un susurro apenas imperceptible.

 Te oigo suspirar en el viento

Mientras cruzas el horizonte sin miedo

A estrellarte en el amor que nace,

Lentamente,

En el agua, en las aves, en los almendros.

Yo sigo imperturbable

Y tú te adentras en mis sueños,

Sin permiso,

Como un alud de lágrimas, de flores, de cielos incontables.

Huyo de ti como un presagio maldito,

Como si no tuvieras en tus manos el olor de las rosas y los jazmines,

Como si de tus manos llovieran piedras inauditas.

Como si fueras un efímero y audaz aventurero.

Oigo tu voz que se rompe en mi alma prisionera de tanto asombro,

Irrumpiendo como la luz en la mañana.

Huyo, pero te encuentro

Esperándome siempre en cada esquina del tiempo