23. dic., 2014

Texto

Esta mañana, hecha de albur y de romances,

He conocido la magia de los paraísos,

La libertad de los halcones,

El ruido de tus pasos al seguirme.

Las señas que me alertan de un peligro inminente.

He comprendido el afán infinito de los hombres

En sus miedos.

La pericia de no saltar las normas

Que prescriben en el calendario.

He sabido del laurel y de la rosa

Las últimas noticias que me trajo el viento.

Que brillan intactas las estrellas

Por mucho que conspiren contra ellas.

Esta mañana en la que yace el mundo solitario sin lagos, sin sol, sin amaranto,

He bebido del agua regalada, absorbida, silenciada por la nieve cáustica

Y he entendido el color abigarrado de la nube

Lo frágil que es lo abstracto de las piedras.

La sencillez del ave matutina.

Esta mañana hecha de albur y de romances

He encontrado un amor grabado en algún arbol.

Los amantes florecen en los besos

Y sueñan canciones a lo lejos.

Esta mañana cautiva en los jardines

Se abre el cielo al corazón proscrito

Y se cierra al corazón envenenado.