19. dic., 2014

Todavía me sorprende la inocencia

Todavía me sorprende la inocencia

De la mañana después de una noche turbulenta.

Me sorprenden los grajos y los grillos,

Las alcobas misteriosas.

Todos ellos se repiten en mis sueños

Como si la memoria quisiera delatarme

Ante un tribunal de última instancia.

Me sorprenden por su banalidad, su ligereza,

Su absurdo recorrido por los incipientes mundos

Que algún poeta creó en su desvarío.

Me sorprenden las páginas de algún libro memorable,

Las palabras de aquel que se cree sabio en su ignorancia,

Me sorprende la ausencia de las rosas en algunos versos ya marchitos,

La increíble audacia del que cruza la sombra sin abrigo,

Del que cita a los árboles sin conocerlos.

Me sorprende, en fin, la carencia de luz de algunos valles

La falta de armonía de inciertos universos

Y que sus estrellas no brillen a lo lejos.