17. dic., 2014

Los oscuros arcanos de la memoria

Entre los oscuros arcanos de mi memoria

He descubierto polvorientas encinas,

Agrias malezas, turbios y enconados barrizales.

Algo que no se cura con el bálsamo de la luna.

Es algo distinto,

Ajeno a los millones de estalactitas que penden de mi cueva.

También a los órdagos que me lanzan las estrellas.

Es algo burdo, aciago, inconcebible, rudo avatar

 que me persigue

Por los aciagos caminos que me acechan.

De la mañana a la noche es mi huésped circunspecto.

Anda con mis pasos por mundos desconocidos

Lanza soflamas y veredictos de tristeza

Vela la sombra de los árboles

Y los sueños de los viejos.

Se adentra en el cubil oscuro donde duermen las gaviotas.

Afirma con rotundidad verdades que se niegan con los ojos.

Y no amanece un día

Sin que sus ojos no hayan visto el rostro deslumbrante de la muerte.