14. dic., 2014

Mirarte es comprender el Universo

Mirarte es comprender el Universo,

Ansiar el día hecho de magia y sueño al mismo tiempo.

Es regresar al cielo aquel en que las aves volaban en silencio.

Es sintetizar en un instante tembloroso todos los avatares de mi vida

Ruinosa y azarosa

Es devolverte el miedo, el tedio, la desidia

Sin que quede un resquicio para la inútil comparsa de los viejos.

Mirarte es abarcar el mundo ciego, 

Sin sombras y sin tormento.

Es comprender que un día somos fuego y al otro, polvo

Sin descanso,

Sin malicia,

Sin reconocer la torpeza que me lleva a disimular mis actos,

Sin la furtiva sombra de ayer, sin el querer de mañana.

Mirarte es asombrarse y sonrojarse 

Y desconocer la causa de tanto cautiverio que ronda por mi alma.

Es ser incauto y posesivo

Ladrón y vagabundo, ebrio de amor y de caricias.

Mirarte es hallarte en un espejo

Sin traje y sin corbata,

Con los desechos de una piel nocturna

Que pugna por abrirse espacio entre la bruma.

Mirarte es detener el avance de las cuevas,

De las tristes corazas, del corazón desierto de amapolas.

De la lluvias torrenciales que trae el viento del sur.

Mirarte es desafiar al destino y recobrar las olas blancas

Que empañan mi alma de recuerdos.