14. dic., 2014

Texto

Eres alma sutil.

Alma que palpita silenciosa

En un amor cualquiera.

Sabes de astros y de estrellas,

De longitudes inmensas y de oscuras madrigueras.

No niegas al destino su fortuna de haberte conocido.

Eres quimera y también en el mar, ola sedienta.

Te bates cada día en la lucha pertinaz de los amantes

Que hacen del amor un vuelo intenso.

Bajas hasta las cumbres de la nostalgia

Y amaneces en las márgenes del río.

En tu andariego camino

Hablas con muchachas y mendigos.

No distingues una rosa de una vieja salamandra.

Para ti todo es igual:

Desde la lluvia olorosa al árido desierto.

A todos los moldeas con tus manos

De artesano y fugaz matemático 

Que no sabe restar,

Que siempre suma 

Al infinito un uno

Para que el tiempo no proteste

Y no llene de trastos la nevera.

Eres aliento y ciega espuma

De algún mar que se volvió polvo en primavera.