12. dic., 2014

Irrumpiste en mi vida

Irrumpiste en mi vida

Como un volcán sobre la arena del desierto

Como los rayos insomnes de la noche.

Irrumpiste con fecha de caducidad al dorso de tu chaqueta,

Con la frente arrugada por los golpes que da la vida,

Pero nada importó

Ni la lluvia, ni el viento enajenado, ni los jardines marchitos de mis sueños.

Nada importó. 

Robaste mis sombras,

Te paseaste por las azoteas para alcanzarme una estrella.

Pero nada sucedió en un instante.

El paso de las horas asistió, impertérrito, a la sucesión de tus caricias, de tus susurros, de tus largas ausencias.

Se murió la alondra, amaneció el fuego y naufragaron las olas.

Mientras, tú irrumpías en mis ojos, en mis manos, en mis besos.