12. dic., 2014

El día

El día surgió

Como el alma del agua.

Soñaron las alamedas del río

Un cristal rompió a llorar en mil fragmentos.

Un árbol subió la empinada cuesta de la dicha.

Todo era habitáculo ostensible:

La flor, el viento, el ardiente desierto.

La paloma canceló todos sus vuelos.

La luz reverberó en la piedra ignota.

El tiempo se hizo denso como la madreselva.

Aparecieron en el cielo pálidos besos

El abrazo anduvo merodeando por las esquinas del sueño.

El amor se partió en dos,

Los ángeles corrieron por entre los zarzales,

Y una música se oyó más allá, mucho más allá del silencio y de las rosas.