6. dic., 2014

Buscarte es una aventura diaria

Buscarte es una aventura diaria

Que transcurre monotónamente con el rodar de las horas.

Es romper con todos los papeles que pesan sobre mi espalda.

Buscarte es retar cada día al viento y volar por esas cumbres heladas de algún recuerdo,

Marchito ya por el tiempo.

Es decirle a la mañana que tu rostro es bello y tus manos no están vacías.

Buscarte en mis desvelos y en mis sombras,

En los cajones de mi entreverada alma,

en el infortunio,

En el azar adverso

Que me acecha como la nube,

Es buscarte dentro y fuera,

Cuando estás ausente, 

cuando el frío de la noche amenaza con quedarse en el pretil de mi ventana.

Buscarte en las entrañas de un libro,

En los versos pedigüeños,

En la ciénaga,

En el color de la almendra, 

En las pestañas que asoman por los ojos de aquel ángel.

Buscarte

Insaciablemente

Hasta que la luna llore

Y se callen los almendros. 

Buscarte 

En el atardecer del río

Y encontrarte en el beso de mi sueño.