6. dic., 2014

Me tengo que acostumbrar

Me tengo que acostumbrar.

Me lo dicen las estrellas todos los días.

Me tengo que acostumbrar a oír tañer las campanas a lo lejos,

A ver el llanto del niño,

A los ángeles oscuros de mis sueños,

A las sombras que se apostan en las esquinas de mis calles,

Al beso de los amantes,

A que las rosas se marchiten,

A que el vagabundo mendigue ante mi puerta.

Me tengo que acostumbrar

Al silencio de las nubes

Y al rodar inexorable de las horas.