26. nov., 2014

Naturaleza

Tierra, fuego, viento, agua

Que miro con los ojos que nacen de la sombra.

Arco de luz.

Instante lleno de perfumadas hojas

De árboles que emergen de las piedras

Raíces hondas que descubren un paraíso de flores.

Flores que anidan en las estrellas.

Soledad de la naturaleza en su andar por los siglos de los sueños.

Mares que florecen en la espuma de las rocas.

Senderos que abren surcos en los páramos de mis manos.

Aromas que ciñen su cintura con los pétalos de la rosa.

Soledad ávida de color, de luz, de melancolía

Monotonía del cristal en la opaca transparencia.

Luna de mares, cristal crujiente,

Perpetuo amor del mundo por las flores,

Agua agitada que tiende sus brazos en el hielo.

Mundo inconstante y firme en su periplo

Aquí abandono tus frondosas nubes, tús cálidas abejas por el colmenar del cielo.

Aquí dejo mi voz arrullada por el viento que amanece.

Aquí, la ternura de las mariposas y gaviotas

Aquí, mi duda y mi tristeza

Como el dulce rondar de una pálida primavera

Que me encontré de mañana en la herrumbrosa reja.