23. nov., 2014

Fuiste el primer mar

Fuiste el primer mar,

Que cubrió de espuma mis besos,

El primer océano que cantó aquel poeta errabundo.

La primera luna que paseó por mis calles somnolientas.

La primera risa de mi viento,

El primer olor de las acacias,

El primer quebranto de mi voz,

La primera luz chocando en el acantilado.

Fuiste el silencio que todo lo invadía,

Desde la aurora al ocaso.

Fuiste el todo de una mañana infinita.

Fuiste tambíen la única rosa que no corté 

De aquel jardín de tus manos,

Tan lejanas de mis ojos.

Fuiste aquella primera brisa

Que susurraba tu nombre.

Fuiste el principio y el fin,

El todo que no se acaba

Y permaneces incólume

En el umbral de mi alma.