poesía

18. jul., 2018

Matemos los dragones, los monstruos, las serpientes,

los sueños que llegan a deshora,

las calles sin salida, las canciones sin alma.

Matemos el miedo, el frío, las horas inhóspitas,

los recuerdos que se hunden en el lago.

Es la hora del corazón.

Que nadie le impida ser árbol y nube,

ser profeta o bandido,

decir las últimas palabras de un amor somnoliento,

estar borracho o sediento de melancolía,

recitar los versos del insigne poeta

que invitan a cortar todas las rosas

y a matar todas las penas.

Que nadie le robe los latidos secretos.

Que nadie le expulse a la densa oscuridad.

Que todo el mundo se empape de su agua sin tiempo

y mate al dragón que lleva dentro.

16. jul., 2018

El hombre viaja por la vida como por un túnel,

a oscuras y sin nadie que le acompañe,

oyendo soplar al viento,

dejando trenes y esperanzas que se lleva el olvido.

 

El hombre viaja por la vida como en un sueño,

con fantasmas y sombras que mueren al amanecer,

por un sendero intrincado que conduce al abismo,

con el miedo al rostro que hay tras el despertar.

 

El hombre viaja por la vida mirándose en todos los espejos,

contando las arrugas y las culpas de sus manos,

luchando contra el tiempo que le tiene cautivo,

esperando que un día salga Dios a su encuentro.

15. jul., 2018

La duda es insaciable.

Me asalta en el verde camino hacia tu casa.

¿Dónde estarás ahora?

¿Seguirás pronunciando los mismos oráculos que entonces?

No me atrevo a llamarte por tu nombre

y que me azote el viento por la espalda.

Ya nadie te conoce.

Resultas anticuado, caduco y aburrido.

En las fiestas se ríen de tu aspecto

y algunos aseguran que llegas tarde,

que todos ya han leído la novela

y saben el final de esta triste historia que es la vida.

Pero la duda sigue ahí, expectante,

contemplando sus rostros

que no quieren expresar el miedo a los relojes.

Esos relojes que nunca faltan a la cita

y dan la hora puntualmente,

cuando el plazo está a punto de cumplirse

15. jul., 2018

¿Qué es esta voz que me grita por dentro

que me sacude y me persigue en el silencio?

Esa voz que acallo por miedo.

Esa voz que me araña

en medio del oleaje,

en el ruido de los bares,

en el fragor de las calles.

Esa voz que suena a destiempo,

como una campana maldita.

Esa voz que viene de un extraño país,

de un sórdido paisaje,

de un recuerdo sin límites,

de un barco a la deriva,

de una noche perdida.

Esa voz que no duerme nunca,

y que latirá en mi alma

cada vez que pronuncie su nombre.

11. jul., 2018

Viven en la sombra,

pero buscan la luz.

Viven en la indigencia,

pero buscan la riqueza.

Viven en el abismo,

pero buscan el infinito.

Andan perdidos

pero buscan el camino de regreso.

Creen en el universo, en otras galaxias,

pero buscan un hogar.

Viven el carpe diem,

pero buscan la eternidad.

Beben del elixir de la inmortalidad,

pero tienen sed de Dios.