poesía

28. mar., 2020

No escuches mi llanto,

mi súplica, mi plegaria.

Escucha el rugido del mar

que te implora.

Escucha el canto de los pájaros

que no tienen dónde refugiarse.

Escucha el rumor del viento,

que hoy es más fuerte todavía.

Escucha el clamor de los árboles,

las voces desamparadas,

los gritos que suben hasta el cielo,

la oración humilde y silenciosa 

del monje en su celda.

22. mar., 2020

Ha llegado el momento de escuchar al corazón,

de escuchar lo que nos quiere decir.

Tal vez escuchemos sus reproches.

Las veces que hemos ignorado el sufrimiento ajeno.

Que hemos antepuesto nuestros intereses a las necesidades del otro.

Escuchar al corazón es escuchar al otro,

al que está lejos y al que está cerca,

al que sufre, al que llora, al que está solo,

al pobre, al anciano, al viejo.

Escuchar al corazón es mirar a los ojos del otro

y aprender de ellos.

Entender que de sus ojos

nace un hombre nuevo

que descubre una tierra y un cielo 

que había olvidado.

21. mar., 2020

La muerte tiene los ojos tristes y la mirada perdida.

Habita en algún lugar ignoto,

entre las sombras y el olvido.

Se oculta tras la sonrisa del viejo.

Anda despacio y con sigilo.

Ronda las cabañas y las cuevas

sin que nadie lo sepa

y dicen malas lenguas que nunca ha visto el mar.

Será por eso que, en esta primavera,

silenciosa y solitaria,

donde no caben los sueños, 

los pájaros cantan con más fuerza

y el sol brilla también para los pobres.

8. mar., 2020

Nunca seré como tú,

que llevas clavadas palabras inescrutables,

que llevas sobre tus hombros el peso de los astros,

que estás en lo recóndito de un sueño,

que buscas en la noche una salida al laberinto.

Nunca seré como tú,

porque eres quien rescata las rosas del olvido,

porque no hay nada en tu vida pasajero

ni nadie que te hunda en las aguas venenosas.

Nunca seré como tú,

que brillas en lo oculto de un poema.

6. mar., 2020

El mar llegó tarde, como siempre,

y como siempre, se fue sin despedirse.

Yo me quedo llorando su ausencia.

Como si alguna vez me hubiera dicho te quiero

y yo hubiera despertado en ese instante.