poesía

22. abr., 2019

Más allá del milagro te recuerdo

azul en un ignoto paraíso.

Sabes de amor y miedo al compromiso.

Por eso hoy en tu sueño me pierdo.

 

Más allá del milagro te diviso,

sutil forma avanzando con el viento,

horizonte que sabe que no miento,

que llego tarde pero siempre aviso.

 

Más allá del milagro hay otra puerta

que se abre a la luz de la mañana

y navego por un mar de voz incierta.

 

Más allá del milagro me descubro

ante tus ojos de mirar tardío

que ha de llegar la muerte y el estío.

14. abr., 2019

En este mundo que busca

entre sombras la verdad,

el hombre va caminando

sin saber adónde va.

 

Aunque es de noche profunda

el hombre va más allá

del sendero que se abre

entre el corazón y el mar.

 

Mira hacia el cielo infinito,

buscando la inmensidad,

pero todo le conduce

a su destino fatal.

 

¿Qué será este misterio

que no puede descifrar,

que está en el fondo del alma

y es un precioso cantar?

 

El hombre tiene un secreto,

que a nadie desvelará.

A solas va descubriendo

su propia felicidad.

 

En este mundo que busca

entre sombras la verdad,

se vislumbra un horizonte

que lleva a la eternidad.

13. abr., 2019

Lo que a este viejo mundo le falta

no es una aventura en la selva,

ni un viaje a galaxias por descubrir.

No es un profeta que descifre todos los enigmas.

No es este cielo pasajero,

ni un ático en el centro de Manhattan.

Lo que este viejo mundo necesita

es la música de siempre,

la del latido incierto

y el canto inmarcesible,

la de la lluvia en un jardín abandonado,

la de la noche deambulando por las calles,

la del amor que no hace ruido,

la que nos salva del olvido y del abismo.

30. mar., 2019

La última nevada

fue allá por el año 2800.

Regresábamos de un sueño profundo

y el protagonista de la historia

conservaba en su mirada

la luz nítida de la infancia.

Éramos viejos ya por aquel tiempo,

pero impenetrables al frío de los hombres.

Invocábamos al pájaro nocturno

cuyo canto nos hacía temblar de madrugada.

Así era la vida:

dormíamos en las ramas de los árboles,

el amor no tenía cicatrices,

todo era nuevo bajo la lluvia,

alguien recitaba algún poema.

Vivíamos al calor de la promesa

que un día se haría voz y primavera.

16. mar., 2019

Mis paisajes son altos, nítidos, fuertes.

No anochece nunca en ellos.

La luz es firme, intensa, inefable.

Los frecuentan seres de todas las galaxias:

músicos, pintores, poetas, payasos, piratas

y héroes sin espuelas.

Está el mar que habla cinco idiomas,

el jardín que siempre vuelve,

el bosque enamorado,

los valles que nunca tienen prisa,

las voces de los montes,

los inapelables ríos,

los legendarios lagos.

Camino por ellos

sintiéndome segura,

sin límites ni fronteras,

porque no hay muerte que acabe con los sueños.